Galería de la Academia: Esto es lo que ver

Ratto di Proserpina Bernini

La Galería de la Academia en Florencia está tan llena de extraordinarias obras de arte que mayor es el riesgo de perder algo. Razón por la cual no se debe absolutamente llegar a la entrada sin preparación. Por lo tanto hemos decidido ofrecerles una lista agradable con todas las cosas que ver en cada sala, no sea que pasen delante de una increíble obra de arte sin siquiera darse cuenta.

En la Galería de la Academia se accede desde via Ricasoli, normalmente no sin haber hecho un poco de cola, cuya longitud varía mucho dependiendo de las estaciones. Sin embargo, vale sin duda la pena esperar un poco para entrar en el templo sagrado del arte renacentista.

Al entrar estamos en la Sala del Coloso, llamada así porque en el siglo XIX estaba aquí un impresionante yeso de uno de los Dioscuros realizados por Montecavallo. Ahora, en su lugar, para atraer de inmediato la atención del visitante es el grupo del Rapto de las Sabinas de yeso realizado por Giambologna, cuya versión de mármol de Carrara se encuentra en la Loggia dei Lanzi, en la Piazza della Signoria. En la misma sala se puede admirar la pintura de Paolo Uccello que representa escenas de la vida vida monástica y la obra “San Esteban con los Santos Jacopo y Pietro” realizada por Ghirlandaio. Luego observen la “Virgen con el Niño, San Juan y dos ángeles” realizada en 1468 por Sandro Botticelli donde uno de los dos ángeles en el fondo mira directamente al visitante implicándolo en la escena.

 

Compra billetes en línea

Después de la Sala del Coloso se llega a las Salas Florentinas, una parte muy fascinante, llena de pinturas admirables. Entre los trabajos que deben observarse hay el fresco separado de la Piedad de Andrea del Sarto que se encontraba en el monasterio de la Santissima Annunziata. Es entonces imposible no darse cuenta de la imponente Deposición empezada por Filippino Lippi y terminada, después de su muerte, por Pietro Perugino. Finalmente deténganse en la obra “Venus y Cupido” de Iacopo Pontormo por dibujo de Michelangelo Buonarroti.

De las Salas Florentinas pasamos en la Galería de los Esclavos donde hay cuatro esculturas de Miguel Ángel llamadas, precisamente, “Esclavos” que el artista había comenzado para la monumental tumba del papa Giulio II sino que, por una serie de circunstancias, nunca había terminado. Al lado de los Esclavos hay la estatua de San Mateo iniciada por Miguel Ángel en 1505 y nunca completada. No déjense atrapar por el deseo de ver el David y por primero deténganse a admirar la Pietà Palestrina, una de las cuatro Piedad esculpidas por Miguel Ángel en el curso de su vida.

Por último, aquí estamos en presencia del David, la más famosa estatua de Miguel Ángel que representa el joven hombre en el momento antes de lanzar una piedra contra Goliat. Normalmente la estatua está rodeada por decenas de personas pero, con un poco de paciencia, se puede ver bien desde todos los ángulos. La visita termina aquí, con la certeza de no haber perdido al menos las obras más significativas, pero por supuesto aquellas alojadas en el museo son muchas más.

Compra billetes en línea